Red Bull anticipa desventaja en 2026

Por: Luis Enrique Aguilar Amilpa

Las aspiraciones de Red Bull y Max Verstappen rumbo a la temporada 2026 de la Fórmula 1 estarán marcadas por un reto mayúsculo. El propio equipo reconoce que podría arrancar en desventaja frente a sus principales rivales, debido a que, por primera vez en su historia, fabricará sus propias unidades de potencia: un proyecto ambicioso que representa un cambio total respecto a la era impulsada por Honda.

El jefe del equipo, Laurent Mekies, fue claro al admitir que Red Bull podría iniciar la nueva etapa reglamentaria“rezagada”” respecto a escuderías con mayor experiencia en el desarrollo de motores. Esto cobra relevancia luego de que Verstappen perdiera el campeonato mundial la temporada pasada ante Lando Norris, en Abu Dabi, poniendo fin a una racha de cuatro títulos consecutivos que consolidaron al neerlandés como la gran referencia de la categoría.

Tras la salida de Honda, Red Bull se asoció con Ford para desarrollar sus propias unidades de potencia, un proyecto encabezado por Ben Hodgkinson, director técnico de Red Bull Ford Powertrains. El ingeniero británico, con 27 años de experiencia en la Fórmula 1 y más de dos décadas en Mercedes, reconoció que el equipo comenzó con desventaja al tener que construir fábricas y estructuras desde cero, mientras otros fabricantes ya trabajaban en sus motores.

“No puedes pertenecer a esta industria si no crees que puedes lograrlo, pero siempre debes asumir que estás por detrás para esforzarte al máximo”, señaló Hodgkinson, quien destacó la calidad del personal y las instalaciones que se han desarrollado para el proyecto. Aunque evitó prometer resultados inmediatos, dejó claro que el objetivo es competir en la parte alta de la parrilla con el paso del tiempo.

Mekies, por su parte, pidió paciencia a los aficionados y dejó en claro que el inicio no será sencillo. “Sabemos que habrá dificultades, noches sin dormir y dolores de cabeza, pero es un reto con el que todos queremos estar asociados”, declaró, subrayando que sería ingenuo pensar que un proyecto construido desde cero pueda igualar de inmediato a fabricantes con décadas de experiencia.

Red Bull ha invertido de manera agresiva en esta nueva etapa, incorporando a más de 700 personas y construyendo tres fábricas dedicadas al desarrollo de las unidades de potencia. Aun así, el equipo deberá medirse con gigantes consolidados como Mercedes, Ferrari y Honda, quienes cuentan con una larga trayectoria en la fabricación de motores en la Fórmula 1.

Aunque gran parte del paddock apunta a que los equipos con motores Mercedes partirán como favoritos en 2026, Hodgkinson se mostró escéptico ante esa narrativa. Con tono irónico, aseguró que “la lata vacía es la que más ruido hace” y afirmó que los resultados en pista serán el verdadero parámetro. Con experiencia directa en Mercedes, el ingeniero confía en que Red Bull ha aprendido de los errores del pasado para construir algo mejor.

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